Todo empieza adentro.
- Maricela García
- 12 ago
- 2 Min. de lectura
¿Te ha pasado que el mundo parece pesar más que tú?
Días en los que todo afuera se siente tan intenso, tan fuerte, que parece que las situaciones simplemente te arrastran. Pero si te detienes un momento y miras adentro, ¿qué pasa?
Lo que hay dentro de ti —tus pensamientos, emociones y creencias— es el lugar donde empieza todo. Aunque parezca que el mundo afuera manda, muchas veces es solo un reflejo de lo que llevas adentro.
Si pudieras elegir, siempre optarías por estar cerca del corazón, ¿cierto? ese espacio donde la calma, la claridad y la fuerza auténtica se sienten. Entonces, ¿por qué a veces seguimos eligiendo esos rincones de la mente que se llenan de miedo y dudas?
Es fácil caer en esa trampa. Pensar que lo que pasa afuera tiene más poder que tu propia voluntad. Y sin darte cuenta, empiezas a vivir como si fuera verdad.
“El mundo que te rodea es un espejo inmenso que refleja dónde estás parada internamente. Desde el corazón hay un hilo que conecta con la sabiduría universal, y cada vez que lo habitas, todo comienza a armonizar.”
Cuando olvidas tu fuerza, te pierdes en laberintos mentales que se alimentan de ilusiones, dramas pasajeros y emociones que vienen y van. Es como estar dentro de un juego donde buscas afuera razones para sentir lo que ya sientes adentro.
Y cuando levantas la mirada y te haces consciente, ves que ese mundo que te parece tan grande y complicado es en realidad un espejo que refleja dónde estás parada por dentro.
Desde tu corazón hay un hilo directo a la sabiduría universal y siempre que permanezcas cerca de él, estarás en armonía con todo lo que existe. No porque el mundo cambie, sino porque tu manera de vivirlo sí lo hace.
Vivir desde el corazón no significa que el miedo desaparezca, sino que deje de ser el espacio desde donde tomas decisiones y reaccionas. Se vuelve un visitante pasajero, una sombra que ya no determina tu camino.
Cuando habitas tu corazón, tu mundo externo y tu mundo interno empiezan a vibrar en coherencia, y la vida deja de ser algo que te ocurre para convertirse en algo que creas con intención y autenticidad.





Comentarios